Si bien hoy las empresas piensan en el retorno a las oficinas y la nueva cultura de trabajo post-pandémica tras experimentar el home office a escala global, es importante reflexionar sobre los pros y los contras de cada modelo. Por un lado, los lugares de trabajo pueden proporcionar un ambiente más estructurado y colaborativo como también pueden ayudar a mejorar la comunicación y la cultura de la empresa. Por otro lado, el trabajo a distancia permite una mayor flexibilidad y en muchos casos una mayor eficiencia debido a un entorno con menos distracciones.
De una forma u otra, la distribución funcional cumple un rol fundamental en el diseño contemporáneo de oficinas y lugares para el trabajo. En este sentido, el estudio de la planta de arquitectura es una interesante forma de aproximación; no solo permite abordar una adecuada logística y circulación, sino encontrar variaciones e innovaciones eficientes que posibilitan mejores espacios adaptados a las necesidades actuales.
El tejido como forma de habitar no es un concepto nuevo; de hecho, el ser humano ha utilizado la tela por miles de años para construir refugios. Hoy en día, la arquitectura contemporánea ha redescubierto el material y avanzado en su desarrollo, implementando nuevas tecnologías para generar telas más resistentes y duraderas que permiten abarcar mayores superficies. Formando parte de un sector altamente especializado dentro de la industria de la construcción, es común ver múltiples formas textiles en una amplia gama de aplicaciones arquitectónicas, no sólo en estructuras temporales, sino también en edificios permanentes. Además de su uso en fachadas, pueden utilizarse en interiores para crear espacios funcionales con experiencias sensoriales únicas.
Algunos de los proyectos más pintorescos son los construidos en las montañas; la cabaña rústica envuelta con un panel de vidrio de piso a techo que mira a los árboles cubiertos de nieve. Visualmente, la arquitectura emana una sensación encantadora, pero ¿es realmente un espacio habitable?
Cuando las casas se construyen sobre una elevación de 3.000 metros, la instalación de un elemento de fuego por sí solo no es eficiente ni sostenible. Los espacios en tales altitudes o ubicaciones geográficas deben tratarse a fondo, comenzando por la arquitectura en sí. Ya sea a través de sistemas de calefacción hidrónicos en el piso o chimeneas montadas en las paredes, este enfoque interior explora cómo incluso las condiciones invernales más extremas no se interpusieron en el camino para garantizar un óptimo confort térmico.
Más de 5000 nuevos proyectos publicados a lo largo de 2021 hacen de ArchDaily la biblioteca de arquitectura en línea más grande del mundo. El equipo de curadores de ArchDaily diariamente investiga, contacta oficinas, prepara y publica los proyectos construidos en el mundo con el objetivo de brindar inspiración, conocimiento y herramientas a nuestros lectores.
https://www.archdaily.cl/cl/974049/los-mejores-proyectos-de-arquitectura-de-2021Clara Ott
Las oficinas han evolucionado enormemente durante los últimos años, y cada vez se parecen más a un espacio doméstico, incorporando nuevas paletas de colores, mobiliarios flexibles, texturas cálidas e incluso vegetación como parte del diseño. En este último caso, no se trata simplemente de una adición estética, sino que la vegetación se integra de tal manera que transforma y mejora completamente la experiencia de trabajo de las personas en su interior. ¿Cómo pueden las plantas volverse protagonistas del espacio de trabajo? Revisemos 7 casos que las integran creativamente en favor del bienestar de los usuarios.
Las puertas cortafuego (PCF) son puertas que cumplen con los estándares de resistencia al fuego y pueden evitar que el fuego (o el humo) se propague por los pisos o espacios habitables de un edificio, permitiendo a las personas evacuar con seguridad ante un incendio.