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Arquitectos: Di Frenna Arquitectos
- Área: 360 m²
- Año: 2025

Costa Rica es un pequeño país en América Central, internacionalmente reconocido por su turismo, biodiversidad y clima tropical. Dado este contexto, las estrategias de diseño tropical para el diseño de hoteles suelen ser más estudiadas, pero los proyectos de cabañas residenciales pueden representar un enfoque más quirúrgico para comprender el paisaje. A menudo situadas en ubicaciones remotas de bosques o selvas, estas cabañas, aparte de las estrategias de diseño tropical comunes, deben priorizar la durabilidad a largo plazo y los bajos costos de mantenimiento, particularmente en regiones donde el acceso para reparaciones es logísticamente difícil. Esto requiere una filosofía de diseño que favorezca tanto la resiliencia estructural como climática.
Construir en este contexto requiere respuestas de diseño precisas a dos factores principales de estrés ambiental: la precipitación extrema y la alta humedad. El clima tropical de Costa Rica, aunque varía según la altitud, generalmente presenta una precipitación media mensual que supera los 150 mm en muchas regiones. Esta carga constante de agua puede crear un efecto de "bulbo húmedo", donde el aire estancado y saturado acelera la degradación de los materiales interiores y genera incomodidad fisiológica para los habitantes. Para diseñar de manera efectiva bajo estas condiciones, la arquitectura contemporánea de cabañas emplea una estrategia de tres vertientes: mínima invasión del sitio, creación de gradientes térmicos y mitigación climática pasiva.





Durante milenios, la arcilla ha sido la base de muros, fachadas y revestimientos. Probablemente no exista otro material fabricado por el ser humano con una historia tan extensa como el ladrillo. Su permanencia en la arquitectura no se explica solo por sus atributos técnicos, sino también por su impacto social, su eficiencia constructiva y su profundo arraigo cultural en la forma de construir ciudades.
En Chile, la tradición del ladrillo ha acompañado históricamente el desarrollo de la vivienda, convirtiéndose en un material asociado a estabilidad, permanencia y seguridad para las familias. En ese contexto, Cerámica Santiago celebra 45 años de trayectoria, consolidándose como uno de los referentes nacionales en el desarrollo de productos cerámicos para la construcción, con una mirada que reconoce el rol social de la vivienda dentro del desarrollo urbano del país. Desde sus orígenes, la empresa ha buscado integrar la tradición del oficio cerámico con procesos industriales modernos, innovación en diseño y nuevas exigencias técnicas.


Durante siglos, la infraestructura a gran escala operó en segundo plano. Los puertos, plantas de energía e instalaciones energéticas se ubicaron en los bordes de las ciudades, diseñadas principalmente para la eficiencia, y raramente consideradas parte de la vida cívica. Su función era indispensable, sin embargo, su presencia arquitectónica seguía siendo secundaria. Estas estructuras apoyaban el crecimiento urbano y el intercambio global mientras mantenían una distancia espacial de la experiencia urbana cotidiana.
Hoy, esta condición está cambiando gradualmente. A medida que el comercio global se intensifica y los sistemas energéticos se expanden en complejidad, los edificios que coordinan y albergan estas redes se están volviendo más visibles dentro del paisaje urbano. En lugar de continuar siendo contenedores neutrales para operaciones técnicas, comienzan a afirmar una identidad espacial. La infraestructura ya no es solo operativa; es cada vez más institucional, simbólica y urbana. La arquitectura que apoya estos sistemas ahora participa en cómo las ciudades se proyectan a sí mismas.